El viento no dejaba ni abrir bien la sombrilla. Aun así, saqué el cuaderno y pinté una figura frente al mar picado de Almuñécar.
Pintar mientras soplaba el viento
El viento no dejaba ni abrir bien la sombrilla. Aun así, saqué el cuaderno y pinté una figura frente al mar picado de Almuñécar.